Emplazado en el barrio de Colegiales, el edificio se alza sobre un pequeño solar que se encuentra dentro de una zona muy particular de la ciudad, con condiciones ideales para el uso residencial, en cercanía a los centros comerciales y al mismo tiempo al reparo de la velocidad de la gran urbe, detrás de la playa de maniobras colegiales de la linea del ferrocarril Mitre.
Este pequeño edificio de pocas unidades, todas distintas entre si, intenta verse como un conjunto de casas en altura, con poco espacio común entre ellas y con grandes superficies de expansión privada con equipamiento propio, de fluida relación interior exterior, con la idea de minimizar al máximo el concepto de la propiedad horizontal.